Juan Luis Yubero, D.O.
Titulado en Osteopatía
Miembro de la Soc. Europea de Medicina Osteopática
Miembro del Upledger Institute de Terapia Cráneo - Sacral
Diplomado en Fisioterapia

El Osteópata armoniza las estructuras para dejar libre el recorrido por donde pasa la salud. Considera el paciente en su globalidad con todas las relaciones de sus estructuras y funciones, y no sólo la enfermedad o los síntomas que presenta en ese momento.

Buscando la causa primaria y normalizándola, ayudamos al paciente a resolver el problema y mejorar sus estructura. Así los resultados no serán sólo temporales, evitando esas alteraciones, molestias, dolores… que tienden a repetirse.

Son multitud las alteraciones sobre las cuales la osteopatía puede obtener excelentes resultados, desde dolores musculares y articulares, pasando por lesiones discales, hasta desarreglos funcionales del ámbito digestivo.

La Terapia Cráneo-Sacral:

Es un método suave y preciso de detección y corrección que refuerza los propios mecanismos naturales de autocuración para disipar los efectos negativos que tanto el estrés físico como mental imponen sobre nuestro sistema nervioso central.

¿En qué casos está indicada?

    Migrañas y Cefaleas.
    Dolores agudos y crónicos de cuello y espalda.
    Alteraciones motoras y de la coordinación.
    Problemas relacionados con el estrés y la tensión.
    Desórdenes infantiles.
    Lesiones traumáticas cerebrales y medulares.
    Fatiga crónica.
    Escoliosis.
    Desórdenes del sistema nervioso central.
    Síndromes de la Articulación Temporo-Mandibular (ATM).
    Trastornos del aprendizaje.
    Síndromes de estrés post-traumático.
    Problemas ortopédicos.
    Y muchas otras condiciones.

La Liberación Somato-Emocional:

Es un proceso terapéutico cuyo objetivo es liberar a la mente y al cuerpo de los efectos residuales de traumatismos y experiencias negativas del pasado. Fue desarrollada por el Dr. John E. Upledger como parte de la Terapia Cráneo-Sacral para así poder ofrecer al paciente un tratamiento integral.

Somos una unidad cuerpo-mente: los pensamientos, sentimientos y emociones conviven y habitan en nuestros tejidos, vísceras, sistema nervioso, así que también pueden ser la causa de diferentes trastornos en nuestro cuerpo y nuestra mente.